La Escuela Politécnica de Cáceres ha impartido ininterrumpidamente el título que conduce a la profesión de Ingeniero Técnico de Obras Públicas desde el año 1974, primero con esta denominación y, desde el año 2009, con la denominación de Grado en Ingeniería Civil. La Escuela es, de esta manera, la tercera en España en impartir este título, tras la de Madrid, creada en 1857 y la de Burgos, en 1969.

 

En el año 2009, con el establecimiento del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) la Universidad de Extremadura adaptó el título de Ingeniero Técnico de Obras Públicas (con dos especialidades, Construcciones Civiles e Hidrología) a tres grados de Ingeniería Civil (en Construcciones Civiles, en Hidrología y en Transportes y Servicios Urbanos). En aquel momento se generó un debate acerca de si era preferible diseñar un único grado con menciones o bien diseñar tres grados independientes. Dado que la Escuela Politécnica fue la primera de España en realizar la adaptación e impartir los nuevos grados, no se tenía una referencia, y se optó por implantar tres grados diferentes, a pesar de compartir un módulo de formación básica y otro de formación tecnológica común. Esta decisión se apoyaba en tres hipótesis y se orientaba a tener unos títulos que fueran lo más competitivos que se pudiera desde un punto de vista profesional. Estas hipótesis eran:

  • Que los itinerarios fueran claramente reconocibles por el mercado e identificaran a los egresados que los habían cursado.
  • Que los estudiantes tuvieran facilidad para cambiar de uno a otro grado, o de realizar varios.
  • Que se facilitara la movilidad de los estudiantes entre nuestro centro y otras universidades, contando con títulos con la misma estructura.

Sin embargo, la primera de las hipótesis no se ha cumplido. A pesar de que las menciones o especialidades existen desde la década de los sesenta y en un breve espacio de tiempo entre el 91 y el 95 la denominación oficial del título fue Ingeniero Técnico en Construcciones Civiles, Ingeniero Técnico en Hidrología e Ingeniero Técnico en Transportes y Servicios Urbanos, la profesión es reconocida en España como Ingeniero Técnico de Obras Públicas, e internacionalmente como Ingeniero Civil, como corresponde a unos profesionales competentes en todo el ámbito del proyecto y la dirección de obras civiles.

 

Se planteaba así un problema académico importante, y era que los estudiantes debían elegir, antes de conocer el título “desde dentro” cuál era el ámbito de especialización hacia el que querían orientar su formación.

Ilustración 1 | Los grados de ingeniería civil para un estudiante que empieza.

 Hay itinerarios separados, pero puede faltar información de hacia dónde llevan.

Este desconocimiento, a pesar de que puede no ser un aspecto especialmente negativo del título, se une al hecho de que únicamente dos escuelas en España mantenían hasta ahora esta estructura. Resultaba lógico, por lo tanto, tender hacia una unificación que facilite el progreso académico de los estudiantes, la identificación clara del título en el momento del acceso al mismo, y la identificación lo más fiel posible del título con la profesión.

 

Así, contando con la colaboración de profesionales, empresas y administraciones del sector, y especialmente del colegio profesional, se forma una comisión mixta para el diseño de la titulación, tomando como objetivo el reunir todas las competencias que define la orden ministerial CIN 307/2009 en un único título, manteniendo los itinerarios de especialización. La situación que se pretende provocar es sustancialmente diferente para el recién ingresado, que accede a un título con un núcleo común fuerte, tras el que puede elegir una mención de la que ya posee mucha información, y en la que además se le facilita el poder simultanear o compatibilizar con asignaturas de otras menciones.

 

Resulta gratificante que prácticamente todos los miembros de esta comisión sean egresados de la escuela, que ocupan puestos relevantes en sus organizaciones. El título que hoy podemos empezar a impartir permitirá seguir formando profesionales con una elevada competencia en su campo.

La obtención del informe favorable de ANECA abre un camino así hacia la excelencia del título, con una fuerte identificación con la profesión y con la vocación de continuar en la colaboración leal y fluida con el colegio profesional, de modo que las enseñanzas universitarias, además de acomodarse al marco legal correspondiente, puedan adaptarse a las necesidades del mercado de la forma más ágil posible.